martes, 13 de enero de 2009



Me he animado a hacer este blog sobre el Petrolero Plutón, y la mili en general, ya que en el pasado mes de enero de 2009 se cumplió la friolera de 40 años que tuve la suerte, o el privilegio de embarcar en este ya desaparecido, pero mítico, pácifico y ya entonces viejo petrolero de la Marina de Guerra Española.



Mi embarque coincidió con cumplir 19 años y ya llevaba nada menos que 16 meses de mili, que se dice pronto, esperándome todavía otros 24 a bordo de este petrolero. Llegué al "Plutón" como Cabo Especialista Escribiente, lo que comunmente llamaban "Cabo Rojo".

Recuerdo que a mitad de enero de 1969 tuve que presentarme, con mi compañero Molino, a la Capitanía General de Cartagena para que nos dieran destino. Había un brigada con este cometido y nos trató con bastante amabilidad. No todos eran ogros. Nos ofreció irnos a algún dragaminas de la flotilla con base en Palma de Mallorca; la oferta no parecía mala pero tampoco nos deslumbraba. a pesar del boom turistico de aquellos años y del mito de la supuesta invasión de suecas y alemanas que se estaba produciendo. También nos puso encima de la mesa alguno de los destructores de los que llamaban "los cinco latinos"; bueno, un destructor era en aquellos años de lo más seductor y más estos que eran la flor y nata de la Armada, comprados o regalados por los yanquis y que habían hecho la segunda guerra mundial. Pero le preguntamos si había algún barco en el que pudiesemos embarcar juntos. La respuesta fue inmediata, pero con una advertencia. Os puedo dar un barco pero teneis que saber que es uno de los que más navega, de hecho, siempre está navegando y para muy poco en Cartagena. ¿Cuál es? preguntamos. El Petrolero Plutón. Nada sabiamos de él pero lo dimos como hecho, ¿cuándo embarcamos? El lunes, a las ocho de la mañana. Así fue cómo tomé aquella decisión de lo que sería mi "hogar" durante casi dos años. Y el tiempo me confirmó que la decisión fue acertada.



Y así fue como una mañana fría y húmeda de enero, a las ocho de la mañana embarqué en el Petrolero Plutón. Como no había un autobús que me llevase a esa hora a Cartagena desde Alicante, pasé la noche en casa de mis tíos que vivían en esta ciudad ya que mi tío, casado con mi tía Fina, gallego de pura cepa y una de las mejores personas que he tenido la fortuna de conocer, era marino de guerra, concretamente Comandante de Máquinas, Alfredo Roldán se llamaba y digo llamaba ya que hace un par de años que hizo su última singladura.



En el Plutón, que se encontraba en dique seco, al llegar nos dijeron a Molino y a mí que las dos oficinas del barco estaban vacías y las echamos a suerte, él se quedó en la Habilitación y yo tomé la responsabilidad de llevar la Comandancia, la 2ª Comandancia y el Detall, donde también había destinado un sargento primero de Madrid, muy buen tipo, que deseaba cumplir con su periodo de mar para ser desembarcado y destinado a cualquier oficina de la Marina en Madrid, era Francisco Hermoso Oviedo.

La vida cotidiana a bordo del Plutón tenía algo de mítico y era muy diferente a la de los restantes barcos de la Armada española. El Plutón era un petrolero con base en Cartagena que, curiosamente, la Marina de Guerra lo alquilaba a CAMPSA cuando no tenía que hacer maniobras con otros barcos de la flota. O lo que es lo mismo, hacía las funciones de un mercante normal, transportando fuel-oil desde Escombreras a los depósitos de CAMPSA de puertos mediterráneos.



De esta forma, el Plutón navegaba mucho, bueno, no paraba, haciendo los servicios para CAMPSA y teniendo su base, cuando hacía esta función, en la refinería de Escombreras.

Por cierto, cuando en 1970 esta refinería sufrío un ataque terrorista (nunca supimos realmente lo que pasó, las leyendas urbanas decían que fue el ataque de un submarino ruso o los marcianos) en el que ardieron varios de los gigantescos depósitos de combustible, no recuerdo que día, pero sí a que hora, sobre las 10 de la noche, el Plutón estaba en Escombreras y yo de guardia en cubierta. El cielo se puso rojo intenso y todos los barcos que allí se encontraban salieron del puerto a toda máquina. Era un espectáculo ver a grandes petroleros de 100.000 toneladas, como el "Juan de Austria" o el "Alcántara", salir a toda máquina de lo que se estaba convirtiendo en un verdadero infierno y en una peligrosa ratonera.

Debido a estar el Plutón alquilado a CAMPSA, esta empresa daba una mejora en el sueldo de la tripulación, incluyendo a toda la marinería, así como una ayuda económica para que la comida fuese de mayor calidad. De esta forma, se cobraba más, se viajaba mucho (a los 19 o 20 años esto era lo que se buscaba) y comiamos bien. ¡Viva el Plutón! Esto hacía que el Plutón, junto con el Teide (también petrolero, pero más moderno), fueran unos buques sobre los que recaía una fama de "diferentes" a los del resto de la flota.

Sobre este tema, la comida, recuerdo que en una ocasión, delante de todos, en el comedor, un Segundo Comandante que tuvimos, de nombre Porfirio, le llamó la atención al Cabo de Mar Cano, responsable de la manutención, sobre la cantidad y la excesiva calidad de las comidas. Todos volvimos la mirada al Cabo Cano que le contestó, echándole un par de narices, "Mi Segundo, mientras no le pida a usted dinero para dar de comer a la gente. déjeme en paz". Cuarenta años después aún recuerdo perfectamente aquel suceso. El primero, el Cabo Cano se fue para siempre, el segundo creo que llegó a Almirante. Que este comentario le sirva de homenaje al Cabo Cano allá donde se fue cuando nos dejó hace muchos años.

Comentar también que el Plutón, además de transoportar fuel-oil, era un barco reconocido como contrabandista dentro de la Armada. Cuando había previsto algún viaje a las Islas Canarias, de todos los barcos con base en Cartagena y del propio Arsenal nos pasaban pedidos por radio de cuántos cartones de tabaco querían, así cómo de cuántas botellas de whisky, de quesos de bola, de artilugios de la tecnología de aquellos años como grabadoras, radios, relojes, etc. Había un oficial que hasta se traía enormes bidones de gasolina. Luego, al regresar el Plutón a Cartagena, venían las "balleneras" de los diferentes barcos a los que se les "abastecía" y se llevaban el "encargo".

Anteriormente, antes del Plutón, estuve tres largos meses, entre octubre y diciembre de 1967, haciendo el periodo de instrucción en un lugar muy poco recomendable, tanto física y emocionalmente, como era el Cuartel de Instrucción de Marinería en San Fernando (Cádiz) lugar que también era conocido como la Isla del León y que no conozco a qué se debe este sobrenombre ni me interesa lo más mínimo. Recordar este lugar aún hace que en el estomago sienta algo raro; los recuerdos los tengo claros, pero me vienen a la memoría como difuminados, debe ser una especie de autoprotección que tenemos en el cerebro, o en el corazón.

Era una vida totalmente impensable hoy día la que llevabamos en este cuartel. Se pasaba mucho frío o calor. La comida era más que horrible, recuerdo muchos garbanzos duros, guisantes de piedra y, además, casi a diario, los postres de arroz con leche, llegué a odiarlo, nunca jamás, nunca, he vuelto a comer arroz con leche. Además, a diario, sin fallar ningún día, comíamos bajo el suplicio de tener que escuchar a una "banda" de gaiteros que tocaban tristes canciones que a los gallegos y asturianos evocarían recuedos de sus terruños, pero a los andaluces, murcianos, alicantinos, valencianos, catalanes, extremeños y otros muchos, nos tocaban las narices. Los cubiertos nos veíamos obligados a tener que limpiarlos restregándolos con la tierra del jardín, o del suelo, por no haber otros lugares más apropiados.

Las letrinas, joder con las letrinas... Un espectaculo indescriptible. Eran mucho más que asquerosas, decir que sucias no sería lo más apropiado, eran lugares inmundos que quién no lo ha conocido no puede imaginarlo.

Se pasaba hambre, mucha hambre en el cuartel. Tuve que recurrir a tener siempre en la taquilla un bote grande de leche condensada, recuerdo que de la marca Nutricia, al que le hacía dos ranuras y del que bebía grandes sorbos cuando cambiaba el "correaje" por el pantalón de deporte, el bote grande solía durarme 3 o 4 días.


Por la noche no nos dejaban ir al aseo, faltaría más, a quien se le ocurre pensar que una persona, o un joven de 17 o 18 años, algunos con 16, antes de irse a la dormir a su litera, tuviese necesidad de ir al aseo. O que a media noche tuvieses necesidad de ello, máxime cuando el sollado eramos nada menos que 250 jóvenes marineros. Eso eran mariconadas, los hombres no mean antes de dormir, y si te viene un apretón te jodes. Sobre estas, podriamos llamar putadas, aunque podrían ser producto de un cabo primero o un suboficial, el responsable era, sin duda alguna, el Capitán de Navío que era el Comandante del cuartel y que siempre se escudaría diciendo que no sabía nada y echándole las culpas al más pringado. Lastima de sueldo y de galones.

No obstante, en el año 1967, a jóvenes de 16 a 18 años, cada uno de su padre y de su madre, cuando muchos, lamentablemente, en muchas cosas ya ibamos de vuelta, estas chorradas nos las pasabamos a la salud del comandante.

Que nos nos dejan mear en los aseos, sin problema mi Capitán de Navío que no se enteraba, lo hacíamos por las ventanas a la calle, lo sabe Usía, ya que este tipo no era usted, tenía el tratamiento de usía. Y el placer que daba mear por la ventana...

Que no nos dejan cagar en los aseos, sin problema mi Capitán de Navío, poníamos un papel en el suelo, defecábamos y el paquete salía como un obús por la ventana.

Y el problema de estas situaciones es que entraron a formar parte de la normalidad. A lo que empezaron haciendo dos o tres reclutas, más osados o echados para adelante, se fue sumando la gente hasta el punto de que las primeras horas de silencio obligatorio no eran más que de juerga.

Había duchas obligatorias con agua fría, en unas duchas que no salía el agua. Noche sí y noche también nos levantaban para formar en calzoncillos y tenernos hasta las dos o las tres de la madrugada con el cabo 1º de guardia haciendo que nos cubriesemos primero con el brazo y luego con el codo.

Abajo está la fotografía del patio de armas donde nos pasábamos el día haciendo instruccion.



Pero esto son historias de "la puta mili".

Posteriormente, después de la Jura de Bandera, fui destinado, de nuevo, a San Fernando, concretamente a la Escuela de Suboficiales de la Armada, donde pasé, nada menos que un puto año haciendo el curso de Cabo Especialista Escribiente.

Aquí la vida era muy dura y un año es muy largo. Los días se pasaban en clase, donde teníamos que aprobar diferentes materias como prácticas de oficina, mecanografía, taquigrafía, historia, gramática, manejo de armas, algo de derecho y alguna asignatura más que no recuerdo. También teníamos que hacer mucha instrucción militar, mucha gimnasia y, además, prácticas de tiro, con la pistola super star, con el mosquetón 7,92, el cetme, ametralladora Alfa (o algo parecido), con bombas de mano, la PO1 y la PO2, probar la máscara antigas que nos la hacían quitar para que comprobasemos los efectos del gas lacrimógeno. En fín, una cantidad de cosas que solamente a los 18 años se podían resistir.

Dormir en la Escuela de Suboficiales. Poco. O estabamos de juerga hasta las tantas o, cosa que sucedía con frecuencia, nos pillaban y nos recompensaban pasando un par de horas a las 3 o las 4 de la madrugada corriendo por el patio. Pero ésto no frenaba nuestras ganas de disfrutar en aquel lugar tan, como decirlo, tan serio...

Además de estudiar, también he de decir que el año de esta Escuela lo pasé corriendo, parecía Forrest Gam, incluso cuando no nos castigaban, Molino y yo, junto con el Curiana, el Conejo y algún otro, nos poníamos a correr por pasar el rato. Fue un año en el que corrí serio peligro de embrutecerme, aunque puede que sí me embruteciese y no me haya dado cuenta.


Jamás he vuelto a pisar esta localidad, San Fernando, a pesar de haber tenido varias ocasiones de hacerlo, y si Dios me da salud y no hace que pierda la memoria y el sentido común, prometo que no volveré a pisar este pueblo.

Pero antes de continuar, tengo que decir cómo fue la despedida de la Escuela de Suboficiales de la Armada en San Fernando (Cádiz). Tras un largo año de putadas, teníamos ganas de hacer algo fuera de las reglas.

Se pensó que el día antes de irnos sería conveniente que un nutrido grupo de jóvenes, nosotros no eramos caballeros ni siquiera ciudadanos, se concentrasen en un lugar del jardín por la noche. El objetivo no era otro que defecar o hacer las deposiciones en papeles y luego, juntar todo el "pastel" y dejar caer varios kilos de mierda, puera mierda, en lo alto de la escalinata que daba acceso al Panteón de los Marinos Ilustres. Personalmente, no recuerdo haber participado en esta protesta o gamberrada, la verdad es que no recuerdo nada sobre este asunto pero la verdad es que le echaron valor y mierda. Tengo que hacer memoria y tratar de recordar si intervine directamente en esta última acción de la gente de mi promoción en la Escuela de Suboficiales. Pero hoy por hoy tengo que decir que no intervine, o ¿acaso sí?

Así pués, llegué al "Plutón" con cierta experiencia de "mili". Pero el "Plutón" era otra cosa. Probablemente debí pasar algunos malos ratos en esos dos años embarcado, pero hoy, con el paso del tiempo, únicamente recuerdo multitud de buenos momentos disfrutados con los amigos que aquí hice y con las experiencias adquiridas en ese tiempo.


Estas dos fotografías son del "Plutón" cuando este barco era "joven" y no pertencía a la Marina de Guerra y tenía el nombre de Campilo. Hasta su desgüace, en la campana del puente tuvo grabado su primer nombre "Campilo".



Según pude leer en el Libro de Bitácora del Plutón, su primer viaje fue a Alicante, precisamente para recoger a personas que estaban bloqueadas en su puerto, esperando poder escapar de la inminente toma de esta ciudad por las tropas italianas que luchaban junto al ejército de Franco. De Alicante salió hacia Odessa. Y tengo entendido que fue el penúltimo barco que pudo escapar del cerco sobre el puerto de Alicante.

Hasta en ésto fue un barco cojonudo.




LA ÚLTIMA TRIPULACIÓN DEL PETROLERO PLUTÓN

Por O.M. nº 248/70 (D.O. nº 82) de fecha 10-4-70, se dispone cause baja en la Lista Oficial de Buques de la Armada el Petrolero “Plutón”, a partir del día 2 de mayo del mismo año, estando formada su dotación en estas fechas por el siguiente personal:

Capitán de Corbeta D. Pedro REGALADO AZNAR (Comandante)
Teniente de Navío D. José León HERRERO DABÁN (2º Comandante)
Alférez de Navío D. Ascensión DÍAZ MARTÍN
Alférez de Navío D. Fernando CARREGAL ESCUDERO
Alférez de Navío D. Juan LÓPEZ-CORTIJO y GONZÁLEZ ALLER
Alférez de Navío D. Alberto ORTEGA QUIÑONERO
Capitán de Máquinas D. José M. PÍAS BARBEIRA
Teniente de Máquinas D. Gines SAURA CARRILERO
Teniente Médico D. Agustín GUTIÉRREZ GARCÍA
Teniente de Intendencia D. Ángel CAMIÑA URÁN

Sb. Contramaestre D. José MARTÍNEZ CATALÁN
Sg. Contramaestre D. Mariano MUÑOZ CAVAS
Sg. Electricista D. Manuel GUTIÉRREZ ALONSO
Sg. Radio D. Luis LOZANO LOZANO
Mayor Mecánico D. Roberto DÍAZ VALDOMAR
Bg. Mecánico D. José PENEDO LÓPEZ
Sg. Mecánico D. José RODRÍGUEZ MUIÑOS
Sg. Mecánico D. Ángel SAAVEDRA GRAÑA
Sg. Mecánico D. Antonio MARTÍNEZ SÁNCHEZ
Sb. Sanitario D. José CARRILLO MORILLA
Sg. Escribiente D. Francisco HERMOSO OVIEDO
Sg. Fogonero D. Francisco AVILÉS MARTÍNEZ

Cº1º Maniobra Eustaquio LÓPEZ PASTOR
Cº1º Maniobra Juan del SOLAR AZCOYTIA
Cª Especialista Maniobra Antonio GARCÍA MAS
Cº1º Electricista José MARTÍNEZ TORRES
Cº Especialista Radio José GONZÁLEZ SÁNCHEZ
Cº Especialista Radio José A. MARTÍNEZ QUESADA
Cº1º Mecánico José HEREDIA ROSIQUE
Cº Especialista Mecánico Antonio FUERTES ÁLVAREZ
Cº Especialista Mecánico Francisco GARACÍA SÁNCHEZ
Cº Especialista Mecánico José Luís BORREGO CANO
Cº Especialista Mecánico Julio ALONSO RÍOS
Cº Especialista Escribiente Francisco M. MOLINO DÍAZ
Cº Especialista Escribiente Tomás M. MAZÓN MARTÍNEZ
Cº1º de Mar Francisco CANO MARTÍNEZ

Cº Timonel José J. CURTO CHERTA
Cº Electricista José VALERO SAMPEDRO
MOCA José LÓPEZ DISLA
MOCO Antonio PIQUERAS AMORÓS
MOCHO Antonio GARCÍA MAÑAS
MODE Juan OLMEDO RODRÍGUEZ
MOFO Manuel LÓPEZ PINO
MOFO Teófilo POLO FRAILE
MOFO Santiago OSORIO CASTRO
MOFO Juan PAREDES SERRANO
MOPA José M. VESES BARONA
MOPA Santiago HERRADOR TORRRES
MORE José M. MUÑOZ SÁNCHEZ
MORE Diego ALDEGUER GÓMEZ
MORE Juan B. MAYÁNS PUIG
MORE Francisco GILABERT MARTÍNEZ
MORE Francisco GÓMEZ MEDINA
Mº1ª Pedro ROMANO FERNÁNDEZ
Mº1ª Antonio ORDOÑEZ PALACIOS
Mº1ª Pedro URQUIDI OSA
Mº1ª José ROBLEDO MÉNDEZ
Mº1ª Manuel SÁNCHEZ VIGIL
Mº1ª Domingo F. GIL GIL
Mº1ª Manuel SIEIRA RIVAS
Mº1ª José LÓPEZ MARTÍNEZ
Mº2ª Jaime SIRERA ENSESA
Mº2ª Francisco VILLÉN GIMÉNEZ
Mº2ª Francisco SIRERA MARTÍN
Mº2ª José MATAMOROS ROIG
Mº2ª Eduardo FILLOL GONZÁLEZ
Mº2ª Primitivo OVIEDO VELARDE
Mº2ª José SIERRA BRAVO
Mº2ª Alberto SÁNCHEZ MIRALLES
Mº2ª Francisco CONESA LUCAS
Mº2ª Emilio PAZOS PADÍN
Mº2ª José M. REVUELTA VARONA
Mº2ª Alfonso QUIIROGA MORENO
Mº2ª José ABELLÁN GONZÁLEZ
Mº2ª Arturo ZARAGOZA SIMEÓN
Mº2ª Paulino ZAMORA CALERO
Mº2ª Pedro ZARAGOZA MULET
Mº2ª Manuel YUSTA HEREDIA
Mº2ª Enrique TEY ALOY
Mº2ª Belarmino SANTAMARÍA GONZÁLEZ
Mº2ª Vicente RUBIO CASTELLS
Mº2ª Francisco ROCA TORRENT
Mº2ª Antonio RAMOS SÁNCHEZ




Esto es una fotografía de un cuadro que hizo Molino del Plutón en el que estamos los cuatro Cabos Especialistas que eramos de la misma promoción, dos de mecánica y dos escribientes: García (cartagenero), Fuertes (leonés), Molino (cartagenero) y yo, Mazón (alicantino).

Aquí abajo está el Plutón en el muelle de La Curra de Cartagena.







TRAVESÍAS REALIZADAS POR EL PETROLERO PLUTÓN EN EL TIEMPO QUE ESTUVE EMBARCADO EN LOS AÑOS 1969 Y 1970

ENERO 1969
El 25 de enero de 1969 embarco en el Petrolero “Plutón”, encontrándose dicho buque en dique seco, efectuando las obras normales de varada.

FEBRERO 1969
El 17 de febrero, a las 11,00 salimos del dique y las 11,50 atracamos en el muelle del Petróleo del Arsenal de Cartagena.
A las 09,30 del día 18 se sale a la mar con el objeto de efectuar pruebas, regresamos a Cartagena a las 12,30 horas del mismo día, quedando atracados al muelle de La Curra.
El día 21, a las 11,02 horas se sale de Cartagena rumbo a Melilla, con objeto de suministrar combustible a los buques participantes en el ejercicio MAR-MELILLA.
A las 08,10 horas del día 22 se fondea en Melilla y a las 16,30 del mismo día atracamos en puerto.
A las 07,50 del día 24 se sale de Melilla para Cartagena, llegando a esta a las 08,38 horas del día 25, quedando atracados por estribor al muelle de La Curra.
Se finaliza el mes de esta forma.


MARZO 1969
Salida Día Llegada Día

Cartagena 14 Escombreras 14

Escombreras 18 Tarragona 19

Tarragona 21 Escombreras 22

Escombreras 24 Valencia 24

Valencia 26 Mahón 27

Mahón 28 Cartagena 29


ABRIL 1969

Cartagena 16 Escombreras 16

Escombreras 18 Arsenal Cartag. 18

Arsenal Cartag. 19 Valencia 20

Valencia 22 Escombreras 22

Escombreras 24 Málaga 25

Málaga 26 Cartagena 27

Cartagena 28 Escombreras 28

Escombreras 30 Castellón 1 de marzo


MAYO 1969

Castellón 2 Escombreras 3

Escombreras 5 Palma de M. 6

Palma de M. 8 Cartagena 9

Cartagena 12 Escombreras 12

Escombreras 14 Motril 15

Motril 16 Escombreras 17

Escombreras 19 Almería 20

Almería 21 Escombreras 22

Escombreras 24 Alicante 24

Alicante 28 Escombreras 28

Escombreras 30 Palma de M. 31


JUNIO 1969

Palma de M. 2 Castellón 2

Castellón 3 Cartagena 4

Cartagena 10 Escombreras 10

Escombreras 11 Arsenal Cartag. 11

Arsenal Cartag. 12 Alicante 12

Alicante 14 Escombreras 14

Escombreras 16 Palma de M. 17

Palma de M. 19 Ibiza 19

Ibiza 20 Escombreras 21

Escombreras 23 Valencia 23

Valencia 25 Escombreras 26

Escombreras 28 Palma de M. 29


JULIO 1969

Palma de M. 1 Alicante 2

Alicante 3 Cartagena 3


AGOSTO 1969

El 5 de agosto atraca el barco en el muelle de Maquinaria de la Empresa Nacional Bazán. El día 20 se cambia de amarradero al Pantalán.


SEPTIEMBRE 1969

A las 11,54 horas del día 18 se sale de Cartagena con objeto de hacer pruebas de máquinas, entrando a Cartagena el 19 a las 12,10 horas y quedando atracados al muelle del Pantalán.


OCTUBRE 1969

A las 11,00 horas del día 6 se hace el barco a la mar con objeto de efectuar pruebas de máquinas, entrando en Cartagena a las 08,40 del día 7 y quedando atracados de nuevo al muelle del Pantalán. El día 14 a las 10,00 horas atracamos en el muelle de La Curra.


El día 16 se sale de Cartagena para participar en los ejercicios hispano-franceses FARON IV, suministrando combustible a la 21 Escuadrilla de Destructores y al Destructor Álava, haciéndolo en último lugar el Crucero Canarias

Cartagena 16 Palma de M. 17

Palma de M. 18 Bahía de P.M. 18

Palma de M. 20 Formentera 21

Formentera 22 Barcelona 23

Barcelona 27 Cartagena 28


NOVIEMBRE 1969

Atracados al muelle de La Curra en Cartagena


DICIEMBRE 1969

Cartagena 10 Escombreras 10

Escombreras 11 Huelva 13

Huelva 14 Escombreras 16

Escombreras 18 Arsenal Cartag. 18

Arsenal Cartag. 19 Almería 19

Almería 20 Cartagena 21


AÑO 1970
Comienza el año encontrándonos atracados en el Arsenal de Cartagena, continuando en la misma situación durante los meses de febrero, marzo y abril.







En estas fotografías podemos ver que el Mar Mediterráneo se mueve y a lo que va por encima de él lo zarandea a base de bien. En la fotografía de arriba estoy en la cubierta en pleno temporal con el Cabo Pina (el chispa del barco y muy buen tipo ).









Dos fotografías que hice cuando estabamos cruzando el Estrecho de Gibraltar, con rumbo a la ciudad de Huelva, un día que había una mar serena. La vuelta fue muy diferente, la mar estaba muy encrespada, más que mar eran montañas de agua que chocaban contra la proa del barco, por lo que tardó el Plutón, casi dos días en poder entrar en el Mediterráneo.

Hay que decir que el Plutón era un buque de navegación lenta, con buena mar y en condiciones favorables no pasabamos de 8 o 10 nudos, aunque lo normal era ir a 6 o 7 o incluso menos. No obstante, decir que llegabamos a todos los sitios, incluso cuando la flota se volvía a puerto por mala mar nosotros seguíamos nuestro camino indiferentes al mal tiempo, ya que al hacer comisiones de transporte de fuel oil para Campsa, estabamos obligados a seguir adelante.










Aquí estoy en la cubierta del Plutón con mi amigo Molino. Fuimos compañeros y amigos durante tres años y aunque es cartagenero vive, como yo, en Alicante.

Sobre Molino, Paco Molino, decir que hemos estado muchos años, muchos, sin vernos, pero viviendo los dos en la misma ciudad, Alicante. La vida tiene estas contradicciones. Sin embargo, hace unos días, a finales de abril de 2009, tuvimos la ocasión de pasar juntos una mañana en mi Universidad, la de Alicante, por culpa de Quevedo... y estuvimos recordando aquellos tiempos y dando un repaso a la vida que tantas cosas nos ha dado.



Aunque no lo parezca, estoy en la playa de Formentor, dando buena cuenta de un gigantesco bocadillo con el bueno del "cartero".



Abajo con el "cartero" y Cases.



Pero hagamos un poco de historia. En la siguiente fotografía estoy jurando bandera, allá por finales de diciembre de 1967, con 17 años. Soy el tercero de la fila. En la foto siguiente está Molino.







Estas dos fotografías son del Cuartel de Instrucción de Marineria de San Fernando, en Cádiz, donde hicimos el periodo de "instrucción" (octubre a diciembre de 1967). En una de ellas se ve la piscina que cruzabamos nadando a diario, siempre por la tarde, hasta casi en Navidad. Los que peor lo tenían eran los que no sabían nadar ya que tardaban en cruzarla una eternidad y llegaban congelados. Hoy esto iría contra los derechos humanos. Ahora, eso sí, al salir de la piscina saliamos corriendo como cerbatanas al sollado para secarnos y vestinos.







Arriba y abajo podemos ver al bueno de Molino recién aterrizado en la Marina, donde lo primero que hacían no era otra cosa que humillarte con unas peladas al "cero" que daban pena.





Estas fotografías son del año 1968 que lo pasé integramente en la Escuela de Suboficiales, en San Fernando, haciendo el curso de Cabo Especialista Escribiente. Detrás de mí se puede intuir o casi ver el Panteón de los Marinos Ilustres, donde están enterrados personajes que dieron brillo a la Marina Española como son Churruca, Gravina, Oquendo, Cervera y tantos otros, pero que hacer allí guardia por la noche daba un no sé qué...



Aquí estamos Molino y yo con los dos de Puertollano, mi compañero y el Lunares



De mi paso por esta Escuela, un año que se dice pronto, recuerdo muchas cosas, pero las tengo muy guardadas para no hacerme daño. Sí comentaré que casi todo el año lo pasé corriendo por el patio, tanto de día como de noche.


También recuerdo, bueno ésto es mucho decir, a un Sargento "chusquero", pero "chusquero" "chusquero", por la impotencia que da el recibir órdenes de un tipo que no sabía ni hablar, bueno, no sabía ni balbucear, decía
"no quiero ni oir ni una voz" y "se quereis callar, coño".

Otro motivo para salir corriendo de aquel mundo castrense. Por no recordar al Capitán Luna o a otro que vino de la Legión y llegaba a la Escuela en bici y que era un perfecto (lo dejo estar), se llamaba Pavón creo recordar, y sus únicas preocupaciones parece ser que no iban más allá de hacer ver a jóvenes de 17 o 18 años lo importante que él era con sus galones de capitán que había obtenido tras 30 años de mili, y lo único que sabía hacer no era otra cosa que joder a la gente, aunque ésto, en mi mundo actual, el universitario, también es una moneda de cambio de lo más frecuente.




También tengo en el recuerdo de la Escuela a muchos de los capullos que se creían señoritos que se veían muy por encima de nosotros y que en verano hacían aquello que se denominaba como milicias universitarias. Eran la elite de la juventud, los que iban a gobernar el futuro de España, hijos de familias "bien". Además, eran universitarios, en una época en la que acceder a la universidad solamente estaba reservado a unos pocos privilegiados, hacían gala de sus teóricos galones comprados por papá o mamá, y que por ser universitarios se creían por encima de todo y todos y que se comportaban como si tuviesen más galones y más mando que el mismísimo Franco, lo dicho, capullos, bueno, no, capullitos o capullines.

¿Cómo se podría entender que estos jóvenes pudiesen tener algún tipo de relación o contacto con el resto de la marineria? Hasta ahí se podía llegar. Vaya mierda de tíos. Hasta trataban que en la cantina les sirviesen a ellos antes que a los marineros. Aunque también tengo que decir que había algunos que se les veía buena gente, incluso como avergonzados de sus privilegios con respecto a los marineros, pero siempre aislados de nosotros.






Estas dos fotografías están hechas en Sevilla, el 30 de mayo de 1968, cuando fuimos a desfilar el Día de la Victoria o de las Fuerzas Armadas, no sé como se llamaba entonces y mucho menos como se llama ahora, en el caso de que se llame. Hicimos noche en un cuartel del Ejercito de Tierra y fue cuando, por primera vez, a los 18 años descubrí lo que era dormir en compañia de chinches, pero de muchos chinches, muchos, una experiencia fantástica; recuerdo a un compañero cartagenero que, en plan de broma, iba matando chinches con el mosquetón por la inmensa nave donde dormimos hacinados.





Después del verano de 1970, una vez dado de baja el Petrolero Plutón, fui destinado a la Base de Submarinos que se encontraba en Cartagena para dar por concluido mi "contrato" con la Marina de Guerra.

Recuerdo que gané varias apuestas sobre quién se licenciaba antes (esto se hacía mucho). Para embarcar en la Base me puse unos galones nuevos y parecía un cabo "pelón", cuando realmente tenía hechos, ni más ni menos, que 37 meses de mili y me quedaban dos para licenciarme, dificilmente podía perder las apuestas.

Cabe decir que a lo largo de mi "estancia" en la Marina de Guerra tuve el honor de dar de baja a dos naves:
a un petrolero, el Plutón",
y a un submarino, el S-22 (un saldo de la Guerra Mundial).


Con este último, el S-22, una soleada y fría mañana de noviembre, al salir del muelle de la Base de Submarinos en el puerto de Cartagena, la maniobra obligaba a tener que ir el submarino un tramo marcha atrás para luego poder salir del muelle. Pero, ¡cielos! no pudo quitar la marcha atrás ni frenar (en el mar no se frena), por lo que se incrustó violentamente en la popa de un mercante, a ésto se dice abordar, que se encontraba placidamente atracado en uno de los muelles de este puerto. Se le hizo tal boquete, o inmensa vía de agua, que apenas tardó unos segundos en hundirse. Se trataba del mercante "Almenara" de la Compañía Frutera Valenciana de Navegación

¡Qué espectáculo! ¡Había hundido a un barco! ¡La leche!

En el submarino había oficiales y suboficiales con la cara desencajada y color amarillento, pensando lo que se les venía encima. Y la tropa, joder con la tropa, siempre igual, teníamos un descojone monumental y por la noche, en la cantina de la Base, no parabamos con el cachondeo.

Al submarino, como justo castigo, le dieron de baja para hacer de él chatarra.

No sé si a ésto se le puede decir que entré en combate a bordo de un submarino (?).
Pero, desde luego, el submarino murió matando, como la gente brava que ha hecho grande a España a lo largo de los siglos, como esa gente que vive y muere de pié, como esos toros bravos que no agachan la testuz. Aunque reclamo la medalla que no me dieron.










Y así fue como llegó el 7 de diciembre de 1970, fecha en la que, siendo todavía casi un niño, 20 años, se cumplia el compromiso que tenía firmado con la Marina, aunque nunca he recordado si realmente lo llegué a firmar, y me volví corriendo a Alicante y lo primero que hice fue ir a esperar a mi novia cuando salía de trabajar (hoy es mi mujer, Vir).





4 comentarios:

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  3. Gracias por el relato. He disfrutado mucho leyendo unas correrías mucho mas surtidas que las mias, 17 años despues y en el, para usted, "joven" Teide (previo paso por el CIM de Cartagena y la ETEA de Vigo) y con su estilo de pulcra amenidad al escribir se ha ganado un fan.
    Yo tambien tuve el honor de dar de baja a "mi" Teide (julio del 88) pero, al contrario de lo que me esperaba entonces, cuanto mayor se hace uno mas "de alta" emergen los recuerdos de los buenos momentos pasados alli.
    Un saludo.

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  4. Muy bien relato, me han sonado muchas cosas, de entrada conozco al entonces teniente de intendencia Angel Camiña de la última tripulación del Plutón, fue vecino mío en Cartagena. También estuve destinado en la Escuela de Suboficiales en el 88. Reseñar solo que el S22 era el ex D2 o D3, de diseño y construcción totalmente españoles y bastante malos. Los saldos de la II GM eran infinitamente mejores como uno que sale en esas fotos, el Almirante García de los Reyes S31.

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